Instrucciones para escribir una novela corrupta

Juan Villalobos

El escritor se prepara para escribir una novela corrupta, una novela que refleje el estado de corrupción general de su país, que se llama, digamos, México. No se trata de escribir una novela sobre la corrupción, no, eso no tendría nada de original o provocador. Lo que se propone es escribir una novela de manera corrupta, tratando de imitar la corrupción que prevalece en su país. Así que antes de tomar la pluma, o antes de encender la computadora, antes incluso de parir una idea que pueda convertirse en una novela, lo que necesita es tranquilidad para escribir la novela, necesita un salario para no tener que preocuparse por un asunto tan banal como el dinero mientras escribe su obra maestra, la novela corrupta. Pero el escritor no puede tener un trabajo, no, ¿o cuándo va a escribir la novela corrupta si debe cumplir un horario de nueve de la mañana a cinco de la tarde? Y aquí es donde empieza la novela corrupta: en el momento en el que el escritor le pide a su tío (puede ser su padre, un primo, un compadre, incluso un amigo de la infancia), quien resulta ser subsecretario en alguna secretaría (puede ser secretario, director general, gerente, lo que sea), que lo incluya en la nómina de su equipo de trabajo, sin trabajar, es decir, que lo emplee como “aviador”. Muy bien: ahora el escritor goza de un salario sin tener que trabajar y puede dedicarse a lo que de verdad importa, a escribir la novela corrupta. Pero hay un problema, ahora que lo piensa bien: su computadora está vieja, ¡y no es una Mac!, y no tiene impresora. Así no se puede escribir una novela, ni corrupta ni no corrupta. Así que llama a su tío (o primo, compadre o lo que sea) y su tío saca una Mac y una HP del presupuesto federal. Perfecto, ahora sí a escribir, a pensar en la estructura de la novela, que para ser una novela corrupta debe regirse bajo el principio de la máxima eficiencia económica. Es decir: ¿cómo puedo sacar más dinero con mi novela corrupta? No se trata de pensar en las ventas de los ejemplares de la novela, no. En eso ya pensaremos después. Ahora se trata de pensar en sacar dinero con el contenido de la novela, ¿cuál es el tema de la novela corrupta? Al escritor claramente se le aparecen dos alternativas: la extorsión o la publicidad. Encontrar un tema que pueda incomodar a una persona o a una empresa y extorsionarla para no escribir esa novela. U ofrecer la escritura de la novela a una personalidad o empresa para alabarla, para que funcione como publicidad encubierta, como propaganda. ¿Y por qué no las dos cosas? ¿Por qué no primero la extorsión y luego la publicidad encubierta? Genial. El escritor, por fin, se pone manos a la obra. Extorsiona a un pederasta. Luego le vende el proyecto de la escritura de una novela al gobierno de un estado del centro del país (puede ser del norte o del sur también). Será una gran novela corrupta sobre los grandiosos logros del gobernador del estado. Una épica como no se escribían desde las novelas de la revolución. Pero el escritor de la novela corrupta no sabe escribir y, además, está muy ocupado gastándose: a) el dinero de su salario de aviador, b) el dinero de la extorsión y c) el adelanto que le pagó el gobierno del estado. Así que por un salario ridículo contrata a un becario, un chico muy joven y entusiasta que ha cursado ochocientos talleres literarios. Es una estrategia magistral: la novela corrupta sólo puede ser escrita por un negro literario. Mientras el negro literario redacta la novela, el escritor tiene que preocuparse por las cosas que de verdad importan cuando se trata de una novela corrupta: por la publicación y la venta masiva de ejemplares. ¿Quién va a publicar la novela corrupta? Fácil. Aquí entran en juego de nuevo su tío (hermano o papá) subsecretario y el gobernador que protagoniza la novela corrupta, quienes sobornan al propietario de una editorial para que la publique. Listo. El soborno ni siquiera es en metálico, no, es una promesa: la promesa de que el estado, a través del sistema de escuelas públicas, de la red de bibliotecas y de los programas de fomento a la lectura, comprará miles de ejemplares de la novela corrupta. El círculo se cierra cuando miles de estantes en todo el país se llenan con ejemplares de la novela corrupta. Ahora es cuando el escritor revelará la verdadera historia de la novela corrupta, su génesis y desarrollo, explicará a todo el mundo que la novela corrupta fue en realidad un performance para desenmascarar el estado de corrupción generalizada que vive el país. Pero cuando va a hacerlo, justo cuando va a subir a su blog (y a Twitter y a Facebook) un texto con la explicación, recibe la oferta de un soborno mayúsculo si decide callarse la boca (si no lo acepta, que se atenga a las consecuencias). Y el escritor, que en el transcurso de la escritura de la novela corrupta se convirtió a la corrupción, el escritor que ahora es un escritor corrupto, cobra el soborno y calla.

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *